Bellure es una pequeña familia de objetos de ferm LIVING que comparten una sola idea: la forma redondeada y desgastada de un canto rodado de río, vaciada en porcelana y cubierta con una piel metálica. Aquí repasamos qué piezas forman la serie, cómo se comporta su acabado galvanizado y cómo colocarlas en una mesa de invierno para que sigan teniendo sentido en marzo.
Un canto rodado vaciado en porcelana
Todas las formas de Bellure parten de la misma referencia. Las piedras que han pasado años en agua corriente pierden sus aristas y adoptan contornos suaves, ligeramente irregulares, más anchos en un sentido que en otro, nunca del todo simétricos. ferm LIVING tomó prestada esa silueta y la mantuvo deliberadamente sencilla: sin asas, sin decoración, sin ningún motivo grabado en la superficie. Todo el interés reside en el contorno y en la manera en que la luz recorre la curva.
Los objetos están hechos de porcelana colada. El vaciado se presta a este tipo de forma, porque un molde reproduce un volumen liso y abombado con mucha más regularidad que el torno, y la porcelana cuece en una pasta densa y fina que admite bien un tratamiento superficial. El resultado son objetos que pesan en la mano más de lo que su tamaño sugiere y que se asientan con firmeza allí donde se dejan.

La información de producto no menciona a ningún diseñador concreto, así que Bellure lleva únicamente el nombre de ferm LIVING. Con buena parte del trabajo reciente de la marca comparte la preferencia por contornos orgánicos y algo imperfectos frente a la geometría estricta, el mismo enfoque que se aprecia en sus jarrones y objetos de cerámica.
Cómo funciona el acabado galvanizado
La galvanoplastia es un antiguo proceso industrial. Se da a un objeto una superficie conductora, se sumerge en un baño de metal disuelto y una corriente eléctrica deposita sobre él una capa de metal fina y continua. La técnica se utiliza desde hace bastante más de un siglo en cubertería, herrajes e iluminación, y es lo que permite que una pieza de porcelana parezca metal macizo sin perder el peso y la densidad de la cerámica.
En Bellure, el metal se aplica sobre un esmalte, y este es el detalle que conviene entender antes de elegir. El esmalte de base nunca es idéntico de una pieza a otra, de modo que la capa metálica se percibe cada vez de forma ligeramente distinta. Algunas zonas atrapan la luz con un reflejo brillante, casi líquido; otras se ven más suaves y mates. ferm LIVING lo resume así: el acabado varía con el esmalte, por lo que cada pieza es diferente. Dos objetos del mismo color, uno junto al otro, parecerán hermanos más que gemelos.
La serie se presenta en tres acabados, aunque no todas las formas se ofrecen en todos ellos:
- Silver: un reflejo frío y luminoso que destaca sobre el lino blanco, la madera clara y a la luz de las velas.
- Rustic Bronze: un tono más oscuro y cálido, con más variación en la superficie, cercano a un metal envejecido.
- Brass Finish: un tono amarillo dorado, disponible en el cuenco, el centro de mesa y las bolas.
Las cinco piezas de Bellure y sus medidas
La familia reúne dos objetos puramente escultóricos, dos piezas para la mesa y un juego de adornos para el árbol. Las medidas siguientes proceden de la información de producto, redondeadas tal como las indica ferm LIVING.
| Pieza | Medidas | Peso | Acabados | Uso |
|---|---|---|---|---|
| Bellure Piece – Oval | aprox. 26 x 34,5 cm, 18 cm de alto | 3,1 kg | Silver, Rustic Bronze | Objeto escultórico |
| Bellure Piece – Round | 26 x 28 cm, 22 cm de alto | 2,9 kg | Silver, Rustic Bronze | Objeto escultórico |
| Bellure Bowl Ø17 cm | Ø 17 cm, 5 cm de alto | 0,5 kg | Silver, Rustic Bronze, Brass Finish | Cuenco apto para alimentos |
| Bellure Centrepiece Ø35 cm | Ø 35 cm, 6 cm de alto | 2,4 kg | Silver, Rustic Bronze, Brass Finish | Centro de mesa apto para alimentos |
| Bellure Baubles – Set of 2 | 6 x 7 cm cada una | 0,1 kg | Silver, Rustic Bronze, Brass Finish | Adorno para el árbol |
Las dos piezas escultóricas
Bellure Piece – Oval es la más larga y baja de las dos: 34,5 cm en su lado largo y 18 cm de alto, de modo que reposa sobre la superficie en lugar de alzarse sobre ella. Bellure Piece – Round ocupa menos en planta, 26 x 28 cm, pero es más alta, 22 cm, lo que le da una presencia más erguida, como un guijarro puesto de canto. Con unos tres kilos cada una, ninguna se cambia de sitio a la ligera, y ese peso forma parte de su calma.
Están pensadas para agruparse. Juntas, la ovalada y la redonda crean un contraste entre lo largo y lo alto, como dos piedras de una playa que casi nunca coinciden. Combinar acabados también funciona: una redonda en Silver junto a una ovalada en Rustic Bronze aporta dos tonos de reflejo sin introducir un color nuevo.

El cuenco y el centro de mesa
Bellure Bowl Ø17 cm y Bellure Centrepiece Ø35 cm toman el mismo contorno de piedra y lo aplanan hasta convertirlo en algo útil. Ambos son aptos para alimentos. El cuenco, de 5 cm de alto, tiene el tamaño justo para frutos secos, dulces, aceitunas o mandarinas, o para dejar llaves y anillos en el mueble del recibidor. El centro de mesa es una forma ancha y poco profunda, de 35 cm de diámetro y solo 6 cm de alto, con un borde suavemente fundido. Puede llevar unas cuantas piezas de fruta, un grupo de velas pequeñas en sus propios portavelas o simplemente quedarse vacío en mitad de la mesa del comedor como superficie que refleja la luz.

Las bolas
Bellure Baubles – Set of 2 reducen la piedra a 6 x 7 cm y añaden una cinta de poliéster de 80 cm para colgarlas. Son de porcelana y no de vidrio, lo que les da más peso en la rama y un aire menos frágil que el de una bola soplada. Como la cinta es larga, también quedan bien colgadas del tirador de una ventana, del pomo de un armario o de una sola rama en un jarrón.
Vestir la mesa de invierno con Bellure
Las superficies metálicas dependen de lo que reflejan, así que Bellure luce mejor cerca de las velas y en estancias con poca luz natural, justo la situación de una cena de diciembre. Algunas pautas prácticas:
- Mantén el centro de mesa bajo y en el medio. Con 6 cm de alto nunca tapa la vista de un lado a otro de la mesa, así que puede ocupar el centro rodeado de velas de distintas alturas.
- Repite los cuencos. Dos o tres cuencos de Ø17 cm repartidos a lo largo de una mesa grande llevan el tema de un extremo a otro mejor que un único objeto grande.
- Elige un solo acabado por mesa. Silver va bien con la porcelana blanca y el vidrio transparente; Rustic Bronze y Brass Finish combinan con lino en tonos avena, óxido o verde profundo, y con maderas oscuras.
- Coloca las piezas escultóricas fuera de la mesa. La ovalada y la redonda son pesadas y bastante grandes; un aparador, un alféizar profundo o el suelo junto al árbol les dan espacio.

Después de las fiestas: convivir con Bellure todo el año
Casi toda la decoración de temporada vuelve a su caja en enero. Bellure está pensada para quedarse fuera. Nada en sus formas remite a la Navidad: no hay estrellas, ni rojo, ni nieve. Cuando se retira el árbol, la ovalada y la redonda pueden pasar a una estantería o a un alféizar, donde la forma de piedra se lee como un objeto escultórico discreto. El cuenco se convierte en vaciabolsillos junto a la puerta; el centro de mesa se queda en el comedor o se traslada a una mesa de centro, bajo una pila de libros. Solo las bolas son estrictamente de temporada, e incluso ellas pueden seguir colgadas en una ventana durante los meses oscuros.
El cuidado es sencillo. Trata la superficie metalizada con delicadeza y límpiala con un paño suave, seco o apenas húmedo, en lugar de cualquier producto abrasivo que pueda marcar la capa de metal. Trata las piezas aptas para alimentos como una buena vajilla de servir y evita apilar objetos duros dentro de ellas. La variación de la superficie que hace única cada pieza forma parte del acabado, no es desgaste, y merece la pena explicarlo a quien reciba una como regalo.
Para ver Bellure junto al resto de adornos, guirnaldas y objetos festivos de la temporada, recorre toda la colección de Navidad.
